Después del primer mes de operación con los soportes de elastómero en nuestro compresor alternativo de 12 toneladas, las lecturas de vibración en la base de hormigón se redujeron en un 78%. El análisis modal que hicieron antes de la fabricación fue clave para evitar la resonancia que teníamos con los amortiguadores anteriores. El equipo no se ha movido ni un milímetro de su alineación original.